Hoy, como el resto de días de este mes de enero, me despierto sin prisa, pero también sin pausa, desayuno tranquilo mientras veo una reposición de “Se lo que hicisteis..”. Tras esto hago la cama, entro al baño durante un tiempo prudencial para hacer lo que tenga que hacer ahí dentro mientras debato internamente qué hacer hoy. Las opciones son variadas. Estudiar para los exámenes de periodismo, seguir con un interminable trabajo fin de carrera para en unos meses poder tener al menos una licenciatura -aunque sea la de C. Audiovisual-. Otra opción sería la de tomar el sol en mi tranquila terraza mientras releo las páginas de un interesante libro de locución que compré en Buenos Aires. Ocasionalmente me decido por la opción de estudiar en buena compañía en las bibliotecas de la que es mi nueva universidad.
Las tardes se presentan agradables los lunes y martes, mientras que las del resto de la semana asoman cansinas al acordarme que debo ir durante cinco interminables horas a que me formen como “continuista” de una televisión de Murcia.
Los cafés, los aperitivos, las cenas… las escapadas a la playa, las conversaciones telefónicas, las sorpresas, las expectativas de los próximos meses, dan ritmo y vida a ese mi día a día.
martes, 20 de enero de 2009
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Ya veo que a ti, como a mí, te da igual que digan que los blogs están pasados de moda xD
ResponderEliminarMe alegro de que te hayas metido en esto. Ahora podré leerte en la blogosfera y (espero) echarme unas risas de vez en cuando con tus entradas.
Un fuerte abrazo y a ver para cuándo esa cuenta de Twitter :D
No es importante lo que piensan que eres sino lo que sientas tu mismo ser...
ResponderEliminarNo hay nada como tener una rutina diaria,muchos desearian ser tu, no olvides sonrreir y pensar en esas cosas que te alegran cada mañana, que te ilusionan, que te inspiran, que te hacen ser feliz....
pd: no olvides tampoco hacer cada mañana lo que tanto me gusta jeje!
sos unico!!!